JUEGO DE PELOTA MAYA008LO+En el Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas, se narra la mítica historia que dará lugar a uno de los rituales religiosos más importantes de este pueblo.
Los gemelos y el “ruido molesto”
De acuerdo al libro sagrado, Ixpiyacoc e Ixmucané, dioses del supramundo, tuvieron dos hijos gemelos: Hun-Hunahpú e Vucub-Hunahpú. Al parecer, los hermanos pasaban sus días jugando a los dados, o con un balón de caucho.
JUEGO DE PELOTA MAYA007LO+Con el tiempo, Hun-Hunahpú tuvo dos hijos: Hun Batz y Hun Chouen. Si bien de tanto en tanto, éstos jugaban un partido dos contra dos con su tío y su padre, tenían más inclinaciones artísticas y gusto por la sabiduría.
Los encuentros se realizan en la tierra, la cual estaba de camino a Xibalbá (inframundo), lugar donde habitaban los Señores de Xibalbá. En el Popol Vuh, éstos son descriptos como los causantes de los males de la humanidad.
JUEGO DE PELOTA MAYA006LO+De acuerdo al libro maya, el golpeteo incesante y molesto del balón sobre la tierra, enfureció a Hun Camé y Vucub Camé, los principales Señores del Inframundo. Hartos de los golpeteos que retumbaban en sus oídos, deciden reunirse en consejo con los otros señores y elaborar un plan para dar muerte a los gemelos.  Éste consistía en atraer a los jóvenes a Xibalbá, con la excusa de un partido de pelota, para luego asesinarlos.
El desafío en Xibalbá
Una vez que los señores acuerdan matar a los hermanos, envían 4 búhos mensajeros hacia la tierra, lugar donde los gemelos solían jugar. Allí se enteran del desafío y deciden aceptar.
JUEGO DE PELOTA MAYA005LO+Desconociendo las condiciones del camino, ambos hermanos deberán superar una serie de obstáculos hasta llegar a Xibalbá. Una vez allí, los señores los someten a toda clase de pruebas y calamidades, burlándose de ellos. Cansados de sus penurias, los gemelos reclaman jugar la partida a cambio de sus vidas. Sin embargo, su suerte estaba echada. Una vez que pierden, son asesinados, Hun-Hunahpú decapitado y su hermano cortando en pedazos.
JUEGO DE PELOTA MAYA004LO+La princesa Ixquic y un giro inesperado
Luego de ser decapitado, la cabeza de Hun-Hunahpú fue colocada junto a un árbol de jícaro. Según el Popol Vuh, este árbol jamás había dado fruto en la zona, sin embargo, una vez colocada la cabeza se llenó de ellos.
Pronto, esta maravillosa historia llegó a oídos de Ixquic, hija de un señor del inframundo. Desobedeciendo la advertencia de su padre, ésta fue a comprobar por sí misma el milagro. Una vez allí, mientras contemplaba el objeto de su viaje, se le apareció Hun-Hunahpú en forma de calavera. Mientras dialogaban, él le pidió a la princesa estirar su mano cerca del árbol. Cuando ella lo hizo, la calavera escupió sobre su mano, quedando embarazada.
JUEGO DE PELOTA MAYA003LO+Al tiempo, el padre de Ixquic se da cuenta de que su hija está preñada. Ella niega haber estado con un hombre, sin embargo, su padre cree que miente y la manda a matar. En el camino hacia su sacrificio, Ixquic logra convencer a las aves que la llevaban hacia su destino, para que la dejaran en la tierra y así escapar. Así la princesa logra ascender al cielo y con el tiempo dará a luz a dos gemelos: Hunahpú e Ixbalamqué.
La venganza de Hunahpú e Ixbalamqué
Tal como en el ciclo de los planetas, en la cosmovisión maya los ciclos se repiten. Así entonces, ambos gemelos repetirán, en parte, la historia de su padre.
Cuenta el Popol Vuh, que un día los hermanos lograron capturar a un pequeño roedor que solía asolar sus cultivos. Rogando por su vida, el roedor promete contarles que ocurrió con su padre y su tío, además de donde éstos guardaban su balón y todo aquello que usaban para jugar.
Poco tiempo después, al igual que la historia de su padre, los ruidos molestos, lograron enfadar a los Señores de Xibalbá, provocando que éstos reten a los jóvenes a un encuentro en Xibalbá. Los gemelos aceptan, y emprenden el camino con los tocados y atuendos usados por su padre y su tío.
Lo que sigue después, es una historia similar, la cual incluye nuevamente una decapitación, esta vez Hunahpú. No obstante, Ixbalamqué recibe ayuda de los animales, su hermano resucita y logran sobreponerse a las trampas de los señores. Finalmente los vencen, posibilitando la venganza de sus antecesores. Según la leyenda, cuando el mundo dio su primer aliento, Hunahpú se convirtió en la luna e Ixbalamqué en el sol, simbolizando el ciclo del triunfo de la luz sobre las tinieblas.

 


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